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Francisco “Paco” Del Río
Nací el 5 de marzo del 18 en Comodoro
Rivadavia, Kilómetro 3; en el 32, 15 años, inicio la práctica del deporte en la
plaza de educación física del Parque Chacabuco (profesores Víctor A. Caamaño y
Juan D. Figueras, entre otros) alternando con el Club Chacabuco (después Club
Gimnasio Chacabuco).
En el 33 juego oficialmente en los
Infantiles de San Lorenzo de Almagro, donde era socio; inicio el curso de
Educación Física en la Escuela Deportiva del Parque Chacabuco, donde años
después soy designado asistente deportivo, participando en la atención de los
niños en el período de vacaciones.
En el 34 pasé a los Cadetes de Sportivo
Barracas y ese mismo año debuto en la 1º División, siendo el jugador más joven
de la divisional. Alterné con la 4º. Recuerdo que debuté en primera ante
Universitario, el club de los doctores, campeón de esa temporada. Y en el
segundo partido frente a GEBA marqué a un centro que me dejó extenuado: Olindo
Oneto, recientemente fallecido. Eran mis compañeros: Federico Peuvrel, Alverto
Alzúa, Agustín Penna, Armando Colonia, Pedro Cherro, Antonio Pafumi, Adalberto
Ramírez y Armando Ramos Ruiz (ex presidente de AFA y de Racing) entre otros.
A los 18, 1936, debuto
internacionalmente frente a los uruguayos en el Torneo Rioplatense jugado en el
Luna ante jugadores de la talla de Bernasconi, Gómez Harley, Gabín, Latou James,
Braselli... Volví a San Lorenzo al producirse una escisión en Sp. Barracas,
junto a Alzúa y Pouvrel. Pero en el 38 retorno a Sp. Barracas, junto a todos los
demás. Ganamos la primera copa “Molfino” y la famosa copa “Independiente” en su
primera edición. Anoto 128 puntos, un récord para la época. De ese torneo guardo
emotivos recuerdos: Fallece mi mamá e independiente posterga las finales para
que yo pueda jugar, además de hacerse presentes en el velatorio y enviar una
ofrenda floral... La gente de Sp. Barracas hizo lo propio y, además, me ofreció
toda la ayuda necesaria. Esa gente inolvidable me acompañó y aconsejó de lo
mejor, como hermanos mayores.
El acercamiento institucional entre la
entonces Federación Argentina (la actual Asociación Porteña) y la Asociación
Buenos Aires, me permite ser seleccionado para el Sudamericano de ese año, 38,
en Perú, donde somos segundos detrás del local, entrenado por DT norteamericano,
con conocimiento de las nuevas reglas de juego implantadas en ese torneo, para
nosotros desconocidas. Fuimos con apenas unas pocas prácticas con la base de
Santiago del Estero: Ovidio Oneto, José Biggi, Carlos Orlando y yo de Capital;
los hermanos Raúl y Carlos Sánchez Pavón, Franklin Paz y Pantaleón Morales, de
Córdoba, presidiendo la delegación el Sr. Grupalli, uno de los fundadores de la
CABB. Delegado fue el señor Molteni, colaborando como DT sin serlo, pues no se
llevó director técnico... La actuación fue muy buena. Se ganó a Uruguay, Brasil
y a Ecuador con facilidad. Viajamos 7 días: tren, auto, tren y un barco
norteamericano con compartimientos pequeñísimos, durante 5 días, comiendo mal
debido a la falta de adaptación a esa clase de comida. Eramos muy veloces,
nuestra máxima cualidad.
Ese mismo 38 llega el primer equipo
selectivo de los EEUU de la Unión Amateur. Gana fácilmente a la Porteña y
después jugó frente a la Buenos Aires que dirigía Eulogio Fernández, un DT
adelantado que no solo observó muy bien el debut, sino que además espió los
entrenamientos de los visitantes y decidió innovar formaciones de zona 2-1-2,
2-3 y 3-2, marcando sobre sectores de lanzamiento preestablecidos, quedando el
ataque liberado sin formaciones fijas, empleando al máximo la velocidad. Nos
salió muy bien la defensa y ellos debieron variar sus posiciones, disminuyendo
notoriamente el porcentual de enceste. Nosotros metimos el contraataque. Tuve
una noche muy feliz, ya que sobre los 46 (a 33) creo que convertí 23. tuve dos
grandes colaboradores en Eulogio GANDOLFO y Roberto CONTINI. Fue una noche de
fiesta. El público revoleaba sombreros o ranchos en el Luna colmado. Fui tapa de
“EL GRÁFICO” y me ofrecieron jugar en el exterior, pero tenía apenas 20 años (ver
artículo). ALBERTO ALZUA, CARLOS ORLANDO,
ORESTE ARBO, ANGEL ANDRES, HUMBERTO BARBAGLIA, VICTOR DIVITA y PEDRO AIZCORBE
fueron los restantes compañeros de aquella hazaña, junto al preparador físico
MARCELO SONAGLIA. Inolvidable. (ver
crónica de LA NACIÓN)
En el 41 integré Capital campeón
argentino en Entre Ríos, junto a JOSÉ BIGGI, SERGIO GOMEZ, ANDRES ROSSI, RODOLFO
SOMMARIVA, CAITO BARNADAS, MAURICIO KISMAN, HECTOR ROMAGNOLO, CHOLO PEREZ,
NESTOR ESQUERRE y JOSE GIALLORENZO, dirigidos por el profesor ALBERTO REGINA.
En el 42 retorno a San Lorenzo,
integrando a uno de los mejores equipos de la época: veloz, alegre y aguerrido:
ALGREDO BELLI, HECTOR PEYRU, RODOLFO SOMMARIVA, JOSE BIGGI, ANGEL TUCCILO,
ARMANDO BO (el mismo del cine...), PEDRO GARINO, ANDRES ROSSI, CANALE y
comenzaban a alternar ya los grandes de una reserva famosa: SALVADOR CAPECE,
JAIME PEREZ, ALBERTO TRAMAS, ALDO PEYRU, PALADÍN, GALLI, LUIS FERNÁNDEZ,
SÁNCHEZ, todos dirigidos por una personalidad del básquetbol: OSCAR RIGIROLL. Se
ganaron muchos torneos con gran espectáculo.
En el 47 sufro las consecuencias de una
maniobra de orden político del Dr. Ramón Cereijo, ex ministro de Economía, que
actuaba en la Asociación Buenos Aires, pues con miras a una fusión con la
Asociación Porteña, declaró de presunto profesionalismo de 11 jugadores, entre
los cuales fui incluido. Años después, en el 55, hicieron lo propio con otra
gran camada, lo que en definitiva perjudicó notoriamente el nivel general.
Debido a ello comienzo como DT, siendo
Institución Sarmiento de Santos Lugares el primer club que me brinda su
confianza, recordando a Aldunate, Velásquez y Bazzola, entre otros, como los
jugadores más destacados. En el 48 River me ofrece sus divisiones superiores.
Ganamos el Metropolitano del 51, la copa “Pamufi”, torneos oficiales de la
Asociación Buenos Aires, además de numerosas giras por el interior. Integraron
esos planteles entre otras destacadas figuras: Leopoldo Contarbio, Alberto
López, Roberto Gerard, Fernando Gestoso, Vito Liva, Angel Crespo (el mismo que
años después se destacó en Brasil como DT), Roberto Zeledón, Carlos Danel, Jorge
Curi, Horacio Colombo. En el 52 alterno con la dirección de la 1º Femenina, de
muy buena performance y grandes valores: Emma García, Dora Rohdius, Enriqueta
Lemp. Dirigí la selección nacional al Primer Mundial Femenino que se jugó en
Chile en 1953, equipo que cumplió con buena tarea, pese a no poder contar con
tres jugadoras de valía por razones increíbles de política de club. La prensa
chilena denominó a Argentina “el equipo más femenino”. A raíz de esas
experiencias sugerí varias reformas de las leyes de juego para la mujer y,
fundamentalmente, reducir el tamaño del balón, detalle que parece se está
hablando mucho ahora.
En el 55, colaborando con el gran
maestro Casimiro González Trilla, conformo la selección que debía representarnos
en el Primer Sudamericano Juvenil, pero renunciamos posteriormente al
modificarse nuestro equipo (razones políticas de la CABB) ya que excluyeron a
Miguel Ballícora y Carlos Cruppi, dos centros de plena vigencia en ese momento.
Se probaron 66 jugadores de todo el país, se llevó por primera vez planillaje
técnico estadístico a fines de su mejor evaluación (colaborados valioso el hoy
periodista Eduardo Alperín). Por fortuna Argentina igualmente ganó el título en
Colombia.
Ese mismo 55 hay cambio de autoridades
en la CABB y soy nombrado colaborador del maestro González Trilla para el equipo
del Panamericano de México. Probamos muchísimos jugadores en tres turnos diarios
con concentraciones previas. Llegamos a México con alguna antelación lo que nos
permitió aclimatarnos a la altura. Se incorporó allí Oscar Furlong, que
estudiaba en EEUU, y fuimos 2º de EEUU, campeón por gol average, después de
ganarle a EEUU pero al perder con Brasil igualamos los tres. En Brasil
aparecieron dos grandes: Amauri y Wlamir, integraron nuestro equipo: Oscar
Furlong, Roberto Viau, Rubén Pagliari, Alberto López, Ricardo González, Juan C.
Uder, Horacio Colombo, Juan Gaszó, Adolfo Lubnicki, Cacho Cisneros, Genaro
Lezcano y Orlando Peralta.
A mi regreso tengo problemas en River
Plate por mis vacaciones y renuncio, ingresando a San Lorenzo, donde tuve el
honor de participar en las campañas de un equipo que fue atracción: Alberto
Trama, Carlos Vasino, Erio Cassettai, Edgard Parizzia, Rodolfo Ruggia,
Lancillota, Fagnani, Villanueva, Gago, Adolfo Colmenero, entre otros. Una
curiosidad: en momentos de mi alejamiento de River, Fagnani y Vasino, a quienes
conocía por un breve paso que hice en el club Independiente de Zárate, habían
decidido incorporarse a los “millonarios”, pero al enterarse de mi
desvinculación se aparecieron en San Lorenzo y allí se quedaron...
Tuve a mi cargo varias selecciones.
Recuerdo una anécdota: los uruguayos habían organizado una fiesta del deporte e
invitado a un equipo norteamericano (San Francisco Dont), que a último momento
les fracasó. Desesperados, los uruguayos pidieron un equipo de Capital y junto a
Oscar Rigiroli debimos juntar a los seleccionados casi casa por casa apenas en
horas. A Vasino lo sacamos de un cine de la calle Lavalle... a buscar ka ropa y
viajar en avión militar uruguayo que esperaba en Aeroparque. Llegamos,
refrigerio y a jugar en el estadio Penarlo frente a la selección uruguaya, una
verdadera potencia lista para la Olimpíada de Melbourne. Y ganamos después de
muchos años de no poder lograrlo en suelo oriental. Jugaron Parizzia, Vasino,
Gestoso, Murrillas, Curi, San Miguel, Ruggia, Fagnani, Gestoso y Colombo
marcaron a Oscar Moglia (un grande del historial uruguayo y de América) y
Parizzia y Ruggia golearon, sobresaliendo también Murillas y Curi por su
velocidad, que descompensaba marcas.
Además del básquetbol practiqué
oficialmente voleibol y béisbol. Jugué tres temporadas al fútbol en la
Asociación Bancaria, siendo campeón 2 veces.
Posteriormente, como dirigente en la
CABB, presidí delegaciones juveniles al Sudamericano de Montevideo (1979), en
Brasil en el Primer Mundial, en el Panamericano de Paraná y en España en el II
Mundial. Debo agregar que me alejé de la dirección técnica a fines del 56 debido
a mis crecientes obligaciones laborales en el Banco Boston, que me impedían los
desplazamientos.
Soy socio de Gimnasia y Esgrima de Villa
del Parque desde hace más de 25 años. He sido designado en distintos cargos
directivos hasta ahora, en que después de un breve alejamiento volví y he sido
elegido presidente por tercera vez, lo que me llena de orgullo. Es un club que
nuclea casi 5000 personas, con un 50 por ciento de menores.
Basquetbolísticamente, tiene el orgullo de haber visto lucir su casaca a Oscar
Furlong, Roberto y Enrique Viau, Omar Monza, Rubén Pagliari, Raúl Pérez Varela,
Luis Vuelta, Ricardo Alix, quien actualmente dirige los planteles superiores de
la entidad; Leonidas Chaher, entre otros muchos valores importantes.
El mejor jugador que recuerdo: Oscar
Furlong, no era unilateral: goleaba, reboteaba, buen pasador y buena marca.
Esta crónica fue publicada en el diario LA NACIÓN el 15 de marzo de 1938.
sintetizó la primera victoria de un seleccionado argentino sobre uno
estadounidense.
La primera presentación del equipo de
básquetbol de la Unión Atlética Amateur de las EE.UU. terminó con un triunfo tan
amplio y espectacular, y tuvo éste tanta resonancia que no fue extraño que
acreciera el interés de la afición local hacia los jugadores extranjeros. Fue
así que en las graderías del Luna Park tomó ubicación anoche una cantidad
extraordinaria de espectadores, superior en mucho a la de la primera reunión.
El match preliminar estuvo a cargo de
los equipos Blanco y Azul dela Federación Femenina Argentina de Básquetbol, e
inmediatamente después de terminado éste, salieron a la cancha los equipos
norteamericano y de la Asociación del Básquetbol a la cancha. La constitución de
los mismos fue ésta:
Norteamericanos:
Williard Youngblood, Frank Rosenbloom, Sid Glickman, Irwin Schneider, Victor
Probst, Robert Chapman, Carrol Shore y Sid Rabin; D.T.: Louis J. Rinaldi.
Argentinos: Humberto Barbaglia, Carlos
Orlando, Victor Di Vita, Orestes Arbó, Roberto Contini, Francisco Del Río,
Eulogio Gandolfo, Pedro Aizcorbe, Alberto Alzua y José Andrés. D.T.: Rulogio
Fernández; P.F.: Marcelo Sonaglia.
Luego de practicar los jugadores de
ambos teams en los goles, se dio comienzo al juego y los equipos estuvieron
compuestos de esta forma:
Norteamericanos: Chapman, Rosenbloom,
Probst, Rabin y Glickman.
Argentinos: Barbaglia, Orlando, Contini,
Gandolfo y Del Río.
Iniciado el match los norteamericanos se
apoderaron de la pelota y ejecutaron una sucesión de pases, hasta que Del Río
entró en juego y luego de veloz dribling por el centro de la cancha se acercó al
tablero y marcó el primer doble. Atacaron enseguida los norteamericanos y Rabin
logró empatar y con un tiro libre del mismo jugador puso a su team por primera
vez en ventaja. A continuación Del Río marcó dos dobles seguidos, y Contini
estableció un score de 7 tantos a 3. a esta altura del match el equipo de la
Asociación de Básquetbol pidió un minuto de descanso. Reanudada la lucha, se
comprobó que el team argentino dominaba a su adversario con cierta facilidad.
Chapman logró descontar un doble, pero inmediatamente Del Río, que fue la figura
del field, marcó tres dobles consecutivos en rápidas escapadas. El equipo
norteamericano sufrió entonces una transformación y entraron a jugar Youngblood,
Schneider y Shore, mientras se retiraban Chapman, Probst y Rosenbloom. Este
cambio, contra lo que se esperaba, no reportó mayores ventajas a los visitantes,
por cuanto los locales siguieron desempeñándose con empuje mayor y controlando a
acciones. Gandolfo marcó un nuevo doble , que enseguida descontó Shore, y luego
de que Del Río y Contini totalizaran un score de 16 a 7, el team argentino pidió
otro minuto.
Reanudada la lucha, los locales
aumentaron su dominio y Orlando Gandolfo y Del Río lograron sendos dobles,
mientras Shore descontaba dos.. en los últimos minutos umentó la presión
argentina a causa de la velocidad y la decisión de sus integrantes, y Gandolfo,
Contini y Del Río (2), marcaron dobles, con los cuales decretaron un marcador de
26 a 11, que fue definitivo para el primer período.
No variaron las consecuencias en el
segundo tiempo, cuyo principio tuvo un ritmo más equilibrado. Del Río volvió a
aumentar con un doble y Schneider lo descontó, pero dos corridas combinadas de
Contini y Gandolfo permitieron a aquél marcar otros dos goles, uno de ellos
simple, ejecutado a causa de un foul, obtenidos los cuales pidió minuto el team
local.
Luego Del Río logró un score de 34 a 13.
descontó Schneider, y Barbaglia y Gandolfo, con un doble y un gol simple
llevaron 37 el haber argentino, y después de que Rabin descontó un doble el
equipo de la Asociación de Básquetbol pidió otro minuto, una ligera reacción se
experimentó al reanudarse la lucha en el quinteto norteamericano, y después de
que Del Río obtuvo un nuevo gol, Rabin conquistó un tanto con un tiro libre y
Shore marcó un doble. Barbaglia a su vez elevó a 42 el haber local, pero siguió
el mejor juego visitante y Rabin marcó dos dobles más. Del Río descontó un doble
y Rabin aumentó a su vez, mientras Aizcorbe, que entró a reemplazar a Contini
obtenía el último tanto argentino. Glickman y Schneider obtuvieron dos dobles y
el team argentino pidió otro minuto. Al hacerlo fue castigado con un foul
técnico por no tener ya derecho a pedir que se suspendiera el juego, y entonces
Shore ejecutó con acierto dos tiros libre seguidos debido a que también se había
registrado un foul simple. En los minutos finales dominaron los jugadores
visitantes, debido en parte a que los jugadores argentinos jugaron un juego
defensivo, y luego de numerosos pases y jugadas imprecisas de Glickman obtuvo el
último tanto de la noche, con lo cual se estableció el score final, que fue 46
para el equipo de la Asociación de Básquetbol y de 33 para el de la Unión
Atlética Amateur de los Estados Unidos.
Los scores individuales fueron los
siguientes
ARGENTINA: Del Río 22, Orlando 1,
Barbaglia 4, Gandolfo 8, Contini 9, Aizcorbe 2= 46.
EE.UU.: Youngblood 0,
Rosenbloom 0, Glickman 8, Schneider 6, Probst 3, Shore 6, Rabin 8= 33.
Parcial: Argentina 26, EE.UU. 11.
Jueces: David Neikmark y Fortunado
Casas.
T. Libres: Argentina 10/18; EE.UU. 5/11.
15/3/1938
Por segunda vez se habla
de un contrato a un jugador criollo
Londres (para CAMPEÓN, por vía aérea).-
presumimos que la noticia referente a la propuesta al jugador argentino Oscar
Furlong, para que se radique en los Estados Unidos, para ingresar al
profesionalismo, ha tenido amplia difusión. Por eso vamos a dejar de lado los
pormenores del notición. Señalaremos, en cambio, ha sido objeto de cien chistes
de sus compañeros.
Este asunto del ofrecimiento, al ya
popular “Pillín”, hizo recordar a algunos, un caso similar, pero ocurrido en
Buenos Aires.
Registrose hace justamente diez años.
Fue en ocasión de la visita del equipo
norteamericano a la capital del Plata.
En esa emergencia, Francisco Del Río
integró el team de la Asociación que se impuso a los visitantes.
El entrenador de los norteamericanos,
doctor Rinaldi, quedó desde un principio, inmejorablemente impresionado por la
acción de aquel jugador.
Y como allá comúnmente se habla en
dólares. Rinaldi, tasando las condiciones del ex jugador de Sportivo Barracas,
dijo en círculo de deportistas:
--¡ Este muchacho vale 10.000 dólares!
Rinaldi, habló luego con Del Río, y le
dijo que en los Estados Unidos había amplio campo de posibilidades para él.
Pero Del Río no dio importancia a la
sugerencia. Decidió seguir viviendo y jugando en su patria.
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