Free Web Hosting Provider - Web Hosting - E-commerce - High Speed Internet - Free Web Page
Search the Web

Tiempo Muerto para Entrenadores

   Inicio         Artículos        Reportajes        Ejercicios        Sistemas        Ligas Marplatenses         Frases         Historia         Eventos         Contactos          Foro

Entrenadores
Video
Glosario
 Frases
 Contactos
 Foro
 Ejercicios
 Sistemas Ofensivos
 Sistemas Defensivos
Reportajes
Entrenadores
Jugadores
Dirigentes
Árbitros
Artículos
Reglamentos
Reflexiones
Pedagogía
Fundamentos
Clínicas
Varios
Arbitraje
Artículos
Historia
Básquetbol
Básquetbol Argentino
Mundiales
Jugadores
Entrenadores
Ligas
Argentina
Mar del Plata
Eventos

Clínicas
Encuentros
Torneos Especiales

Web

Libro de visitas
Enlaces
E-mail




       

Mundial de 1963

Brasil Campeón 


El IV Campeonato  Mundial de Básquetbol, como había ocurrido en la edición anterior, debió sufrir nuevamente una postergación en su fecha de disputa. En esta ocasión, se le otorgó la sede a Filipinas. Por primera vez, desde su creación, el torneo salía de tierras sudamericanas. Sin embargo, las autoridades del país asiático no permitieron el acceso de los equipos representativos del área socialista, a pesar de que varios equipos ya habían arribado a Manila, la capital filipina. Otra vez, política y deporte ofrecían vinculaciones entre sí. La F.I.B.A, reunida entonces en sesión extraordinaria, decidió que Brasil se hiciera cargo del vapuleado Campeonato y lo postergó por un año y medio.

El torneo regresaba por cuarta vez a suelo sudamericano. Brasil era el claro favorito a llevarse el primer puesto. Ese mismo año se había adjudicado el Sudamericano de Lima, Perú, y obtuvo el segundo puesto en los Panamericanos de San Pablo, detrás de Estados Unidos. Antes de comenzar el Mundial, algunos jugadores, encabezados por Rosabranca y Jathyr, tuvieron un conflicto con el director técnico Togo Soares. Superado este incoveniente, terminaron invictos la rueda final, a la que accedieron directamente por ser el país organizador y conquistaron por segunda vez el Campeonato Mundial. Finalizaron con un promedio de 81 tanto a favor, altísimo para esa época, y 68 en contra. Su juego era deslumbrante. Combinaban técnica con fuerza, efectuaban un despliegue notable por todo el rectángulo  de juego. De esta forma, comenzaba a nacer el inconfundible juego brasileño de tirar y correr.

La revelación del torneo fue, sin dudas, Yugoslavia. Un equipo que poseía un formidable 1.90 de estatura promedio. Los balcánicos habían pegado el salto de calidad durante el Europeo de Belgrado ’61. Allí, cayeron derrotados en la final ante la poderosa Unión Soviética, pero la revancha llegaría en Brasil. En la última jornada de la rueda final, lograron vencer a los rusos por apenas un doble (69 a 67) y consiguieron un meritorio segundo puesto. Fue el surgimiento de Yugoslavia como potencia  basquetbolística.

Argentina, por su parte, hacía su tercera presentación mundialista. El equipo, totalmente improvisado, llegó con sólo 10 días de preparación. No participaron en los Panamericanos de San Pablo, y en el Sudamericano de Perú obtuvieron la cuarta posición final, reflejando por ende el mal momento que se estaba atravesando. Los antecedentes previos no eran los mejores. Por eso el octavo puesto, conseguido al adjudicarse la rueda consuelo, y con un promedio cercano a los 90 puntos, sirvió como atenuante de la mala actuación en la serie preliminar, en donde se habían acumulado  tres derrotas ante Italia, Estados Unidos y México. Las victorias ante Uruguay, al que no se derrotaba desde el Sudamericano de Córdoba ’60, y Perú, a quien no se pudo vencer en Lima, fueron un verdadero consuelo para la delegación argentina. El equipo lo integraron: Chazarreta, Hugo Oliva, Zoilo Domínguez, Moreno, Fruet, Samuel Oliva, Desimone, Lutringer, Tulli, Lebihan, Caccimani y Tosí. El director técnico fue Andrizzi.

Los campeonatos mundiales, a pesar de todas las dificultades organizativas que sufrieron en sus cuatro ediciones, lentamente comenzaron a tomar trascendencia. Este último torneo no escapó al común denominador de los anteriores. Sin embargo, la memorable actuación del conjunto brasileño, al que se lo conoció como ‘’el quinteto de oro’’, borró gran parte de todos los inconvenientes previos.

 

POSICIONES FINALES    

 

1.  Brasil, 12 pts.

2.  Yugoslavia, 11

3.  URSS, 10

4.  EE.UU, 9

5.  Francia, 8

6.  Puerto Rico, 7

7.  Italia, 6

8.  Argentina, 9

9.  México, 8

10. Uruguay, 8

11.  Canadá, 8

12.  Perú, 7

13.  Japón, 5

 

 
   
 
 

© Copyright 2002 - 2004 Tiempo Muerto para Entrenadores
Idea, diseño y realización: Carlos Bazán   
Todos los derechos reservados.