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Mundial de
1970
Yugoslavia Campeón
El seleccionado yugoslavo
logró en 1970, como local, su primer título mundial. Desde ese entonces, comenzó
una larga serie de triunfos que se extendería a los Juegos Olímpicos, a los
certámenes europeos y a toda competencia en donde se presentase el conjunto
yugoslavo.
En 1970, la Federación
Yugoslava cumplió 25 años. Por ende, en reconocimiento a su trayectoria, la FIBA
le otorgó la sede para la VI edición de la Copa del Mundo. Sin incidencias
políticas, ni problemas organizativos, el desarrollo del torneo, fue perfecto.
Con la presencia de todos
los equipos que se habían ganado el derecho a participar, con un excelente nivel
técnico, y sobre todo, un gran campeón: YUGOSLAVIA.
La sexta cita mundialista
contó con cinco seleccionados debutantes: Checoslovaquia, Cuba, Panamá, Corea
del Sur y Australia. Sin dudas que las buenas actuaciones de los europeos
resultaron llamativas. Su triunfo más resonante lo consiguieron ante Brasil
(72-71). Italia fue otro equipo ‘tapado’. En la rueda final derrotaron,
sucesivamente, a los EE.UU y Uruguay, y perdieron por escaso margen ante la
Unión Soviética (58-62) y Yugoslavia (63-66).
Argentina no participó de
esta edición ya que no se clasificó en el Sudamericano de Montevideo, en 1969.
Brasil y Uruguay,
representaron a Sudamérica en las tierras balcánicas. Brasil, fue la sorpresa.
Era la primera vez que no llegaba como favorito, aunque obtuvieron excelentes
resultados (2do puesto). Supieron combinar la veteranía de Ubiratán, Marqués y
Mosquito con la juventud de Helio Rubens, Joi y Edwar de Menon.
La U.R.S.S y los EE. UU.,
finalizaron terceros y quintos respectivamente. Esta fue otra sorpresa, ya que
los soviéticos eran los favoritos y decepcionaron a propios y extraños. Sus
figuras; Sergei Belov, Andreiev, Sakadelidze, Lipso, Paulaskas, Alexander Belov
y Sidjakin, entre otros, prometían algo que no llegaría. Fueron vencidos por los
brasileños y norteamericanos. Luego, les quedó la satisfacción de vencer, en la
última jornada, a los locales, cuando estos ya eran dueños del título.
Los estadounidenses, por su
parte, llegaron a Yugoslavia con malos antecedentes (cuartos en Brasil ’63 y
Uruguay ’67), aunque contaban con sus figuras, el base Tal Broady y Darnell
Hillman.
Yugoslavia arrancó el
camino al título en la rueda final.
Su máxima figura fue el
pívot Kresemir Cosic, un hombre de 2.11 mts., dueño de una capacidad increíble
para manejar el balón, que en muchas ocasiones de encargaba de armar las
jugadas. También estaba Ivo Daneu, Slavnic, base titular de la selección a lo
largo de toda la década del setenta, Plecas, Simonovic y Rajkovic, un pivote de
inmensa calidad que no pudo disfrutar del éxito porque a los pocos días falleció
de un ataque cardíaco.
En su primera presentación, los balcánicos
sufrieron más de lo esperado para vencer al representativo italiano. Luego
superaron holgadamente a Brasil, Checoslovaquia, Uruguay y EE.UU. Finalmente,
cayeron derrotados ante los soviéticos en la última jornada, pero el torneo ya
estaba en su poder. Empezaban así a enhebrar título tras título y conquistar
admiradores alrededor de todo el mundo gracias a su estilo simple y efectivo.
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